Los modelos de negocio son, básicamente,las metodologías y la filosofía que utilizan las empresas para ser rentables. Más claramente, un modelo de negocio debería decirnos cómo piensa conseguir ingresos una empresa. Es el diseño estratégico empleado para analizar los objetivos y estrategias que se quieren desarrollar para la empresa.
Los objetivos principales de un modelo de negocio son, por una parte, determinar la viabilidad económica y financiera de la empresa y por otra, calibrar su potencial de crecimiento.
Internet en general y el comercio electrónico en particular, han posibilitado la creación de nuevos modelos de negocio. Internet supone un cambio radical en el tipo de relación entre la empresa, sus proveedores y clientes; estableciendo unas relaciones más abiertas y colaborativas.
Los modelos se implementan de un modo diverso como consecuencia de la rapidez evolutiva del medio y de las variaciones que ello produce en el presente y futuro de las empresas.

Es importante tener en mente que un nuevo modelo de negocio significa crear un nuevo valor añadido a los clientes, siempre con la percepción de valor añadido desde el punto de vista de los clientes, no de la empresa.
Cuando un nuevo servicio o producto te ahorra tiempo, dinero, esfuerzo, ofrece un servicio personalizado, aporta nuevas soluciones, experiencias, sensaciones, emociones, genera la percepción de valor por parte del cliente, creando nuevas perspectivas respecto a lo existente en el mercado real o en el nuevo mercado virtual.
En la empresa tradicional, las actividades que generan valor implican transformaciones físicas, la información se utiliza para coordinar y controlar dichos procesos que actúan sobre elementos como las materias primas, la logística, la producción, la distribución, etc.
En la nueva economía virtual el valor se genera transformando la información almacenada en la web a través de la creación de contenidos, de un interfaz para relación entre usuarios, como punto de encuentro entre oferta y demanda de servicios, etc. El uso que hagamos de esta información es lo que nos posibilita el proceso de creación y desarrollo de nuevas unidades de negocio, y en definitiva de nuevas empresas virtuales, en las que la creación de valor no va ligada a una acumulación de recursos tangibles y empleados como en la empresa tradicional.